Resumen de los resultados obtenidos
| Describa en forma precisa y breve el tópico general del proyecto, sus metas y objetivos y los resultados alcanzados, enfatizando como el proyecto es de utilidad para la aplicación de la Ley Sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal. Utilice un lenguaje apropiado para la comprensión del público no especialista en el tema. Esta información será publicada en la página web del Fondo de Investigación del Bosque Nativo |
| En la región de Los Lagos, los archipiélagos de Chiloé, Calbuco e islas de Palena incluyen un total de 115 islas menores (aparte de la Isla Grande de Chiloé). Los bosques de estas islas menores, compuestos en su mayoría por bosques siempreverdes, han sufrido una fuerte y continua fragmentación, la cual ha ocurrido producto del clareo de bosques para la habilitación ganadera y agrícola y la producción de leña. Debido a esta larga historia de uso (>450 años), estos bosques han perdido su capacidad de resiliencia para producir bienes y servicios a tal grado que el desarrollo humano en ellas probablemente no es sostenible en el tiempo. gracias al financiamiento del Fondo de Investigación de Bosque Nativo, a principios del año 2020 se inició el proyecto FIBN 007/2019 “Métodos para la restauración de la capacidad de resiliencia de bosques siempreverdes insulares del sur de Chile” que tuvo como objetivo el desarrollar métodos de restauración que permitan recuperar la capacidad de resiliencia de los bosques siempreverdes de territorios insulares del sur de Chile, de tal forma de poder mantener funciones ecológicas esenciales y así asegurar los servicios ecosistémicos que estos bosques proveen en el territorio insular. La metodología del proyecto combinó enfoques ecológicos y sociales. Se realizaron diagnósticos a nivel de paisaje para caracterizar el estado actual de los bosques insulares, incluyendo análisis de cobertura, fragmentación y degradación. Para caracterizar el modelo de referencia, se establecieron 3 parcelas permanentes de 1 ha en los últimos bosques en buen estado de conservación (islas Butachauques, Lemuy y Talcán). Además, se establecieron ensayos experimentales en las islas de Quinchao y Lemuy, con 120 unidades experimentales de plantación de Nothofagus dombeyi y Aextoxicon punctatum, evaluando protecciones artificiales y patrones espaciales en sitios contrastantes como Palqui (Isla Quinchao) y Pindal (Isla Lemuy). Paralelamente, se aplicaron metodologías participativas en las islas de Apiao, Aulín y Puluqui, con el fin de validar percepciones locales y disposición comunitaria hacia la restauración. Finalmente, se realizó un estudio de costos de las actividades necesarias para implementar los métodos de restauración, con miras a su eventual inclusión en la Ley 20.283. Con toda esta información se elaboró una estrategia de restauración para el territorio. El diagnóstico realizado permitió establecer con claridad que los bosques siempreverdes insulares de Chiloé, Calbuco y Palena presentan altos niveles de fragmentación y degradación, con una pérdida significativa de bosques adultos en buen estado de conservación y predominio de renovales y áreas abiertas. Este análisis confirma que la resiliencia natural de estos ecosistemas ha sido sobrepasada, comprometiendo funciones esenciales como la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono y la provisión de hábitat. En cuanto a los bosques en buen estado de conservación, a nivel de composición florística, la zona presenta dos tipos de bosques siempreverdes, por un lado los bosques valdivianos (Lemuy) que están dominados por Nothofagus dombeyi, Eucryphia cordifolia y Gevuina avellana, y los norpatagónicos (Butachauques y Talcán) que están dominados por Nothofagus nitida, Laureliopsis philippiana y Drimys winteri. En cuanto a su estructura, se registraron edades de hasta 250 años, altas densidades (1.644–1.973 árboles/ha), áreas basales elevadas (66–100 m²/ha) y alturas máximas de 32–39 m. Además, son bosques complejos, ya que los índices de diversidad y complejidad estructural confirman que estos bosques mantienen dinámicas avanzadas de sucesión, con presencia de claros y proporciones significativas de especies tolerantes. En definitiva, los resultados de este estudio validan la hipótesis de que los bosques adultos inalterados de la zona de estudio son modelos de referencia útiles para guiar la restauración, ya que conservan atributos estructurales, composicionales y funcionales que se han perdido en áreas degradadas. El desempeño inicial de Nothofagus dombeyi y Aextoxicon punctatum en sitios contrastantes confirma que las protecciones artificiales tienen efectos diferenciados según la especie y las condiciones ambientales. En N. dombeyi, especie pionera intolerante a la sombra, las protecciones resultaron innecesarias en ambientes húmedos como Palqui, pero en sitios secos y expuestos como Pindal aumentaron la sobrevivencia y vitalidad, aunque limitaron el crecimiento. En A. punctatum, especie tardía y tolerante a la sombra, las protecciones fueron determinantes para la sobrevivencia en ambientes adversos, y aunque favorecieron la salud de las plantas en Palqui, también redujeron el crecimiento en diámetro. Estos resultados validan la hipótesis de que las protecciones artificiales benefician principalmente a especies tolerantes y semitolerantes, mientras que en especies intolerantes su efecto depende del contexto ambiental. El análisis de la regeneración natural y la diversidad de especies en torno a las plantaciones de Palqui y Pindal durante tres años mostró que las plantaciones aún no cumplen un rol de nodriza. No se registró regeneración natural ni cambios significativos en riqueza o diversidad de especies, independientemente del uso de protecciones o patrones espaciales. Esto indica que, en el corto plazo, las plantaciones establecidas no influyen en funciones ecológicas esenciales ni favorecen la regeneración natural. Sin embargo, se reconoce que el efecto nodriza podría manifestarse en etapas posteriores, una vez que las plantaciones alcancen mayor desarrollo y capacidad de interacción con el entorno. En conjunto, los resultados del proyecto demuestran que la restauración de los bosques siempreverdes insulares requiere una estrategia integral que articule diagnóstico, modelos de referencia, acciones restaurativas enfocadas a situaciones específicas y monitoreo adaptativo. La incorporación de la dimensión social y económica, junto con la evaluación de costos y la participación comunitaria, asegura que la restauración no solo recupere funciones ecológicas, sino que también contribuya al bienestar humano y a la sostenibilidad territorial. Esta estrategia constituye un marco sólido para avanzar hacia paisajes resilientes en el contexto del cambio climático, donde la naturaleza y las comunidades puedan coexistir en equilibrio. |